Y Lucila, que hablaba a río,a montaña y cañaveral,en las lunas de la locura recibió reino de verdad. ("Todas íbamos a ser reinas" G.M.)



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lunes, 20 de febrero de 2012

Libro: Sentimiento Religioso y alusiones bíblicas en la obra de Gabriela Mistral

Con gran satisfacción he recibido hoy 20 de febrero de 2012 de la Editorial Mago Editores mi Investigación sobre Gabriela Mistral. Un gran anhelo que gracias a la postulación de un fondo con Albricias, institución de escritoras a la que pertenezco, nace a la vida pública como parte de la colección Tierra Elqui. Poesía de Marcela Reyes y Dramaturgia de Claudia Hérnandez. Este libro permite conocer la evolución en lo religioso y el conocimiento de la Biblia en Gabriela Mistral y todas aquella referencia que hace Gabriela en su obra lírica al texto bíblico dejando explícito su conocimiento uniéndolo a experiencias personales. Poco a poco iré presentando mi trabajo a ustedes. El libro está antologado por Pedro Pablo Zégers de la DIBAN a quien agradezco infinitamente. Agradezco también a mi amiga la escritora y diseñadora Pilar merino Campillay por su diseño de la portada. Por supuesto a quienes en su momento colaboraron con esta investigación, principalmente al académico de la Universidad de La Serena Eduardo Rojo Muñoz y al sacerdote Alejandro Silva. A mis padres que siempre me inculcaron la literatura y me dieron la oportunidad de ser una profesional. A mis hijos Rocío, Eduardo y Tania siempre interesados en mi trabajo. Será presentado próximamente.

domingo, 15 de enero de 2012

Transeúntes Proyecto escritural beca de Creación

Hace un par de meses terminé mi Proyecto escritural Transeúntes, comprometido con la Beca de creación Literaria financiada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes las madrugadas fueron complices para mi trabajo de escritora, en los cuentos fueron conviviendo en mi espacio creador personajes tomados de nuestra cotidianidad, tan dolorosamente cercanos en su existencia. Esperro en el futuro próximo publicar estos relatos para que emerjan al cotidiano. Sus personajes son aquellos seres que transitan buscando respuestas, predestinados a algún destino en el que nada puede cambiar
Esta obra la conforman un conjunto de relatos que tienen como eje central aquellas situaciones que en lo cotidiano se transforman en historias y que son comunes a los transeúntes de la vida contemporánea.
Algo de sus cuentos... Caminantes Una mañana de estío, en una de las empinadas calles del puerto, cuando el sol se atropellaba por todos los espacios, pasaron frente a mi balcón dos hombres: uno alto y delgado y otro pequeñito, también delgado. Ellos vestían religiosamente iguales, había dedicación en sus atuendos, pantalón de tela negro y chalecos de color verde, abajo, camisa del mismo color. Era, seguramente, su ropa dominguera. Uno, caminaba seguro y rápido paso tras paso, sin dudar, en una dirección conocida, el otro, casi corriendo a pasitos temerosos y cortitos. El primero ajeno a la angustia del segundo por no querer quedarse tan atrás y ser sometido al discurso de siempre, ¡apúrate, tan lento que caminas! Dos o tres pasos de uno y un paso del otro, el hombre alto avanzaba ajeno a la ansiedad y a las palabras que brotaban de los labios del hombre pequeñito quien, seguramente, pensaba que era su gran oportunidad para contarle todas aquellas cosas que le habían sucedido durante la semana No había nadie más, las calles vacías de domingo en la mañana sirven para la complicidad, eran solo ellos, ¡cómo no hablarle!, si las palabras se le atropellaban, no sabía que otras palabras usar para llamar lo suficiente su atención y que por una vez se diera vuelta y lo mirara, quizás ni siquiera había reparado en que su ropa era igual a la que él llevaba, que hasta el jockey era el mismo. Le hablaba fuerte. El hombre alto, impasible, ajeno, no dimensionaba lo difícil que le resultaba alcanzar sus pasos. Por instantes, el hombre pequeñito parecía cansado pero, seguramente, no quería defraudarlo ni parecer molestoso y provocar su mal genio cuando era un gran día. Sus palabras siguieron atropellándose y el hombre alto siguió su camino… con sus pasos gigantes y sus oídos ausentes. El pequeñito tratando de entrar en los oídos del hombre alto, en el corazón del hombre alto, en el recuerdo del hombre alto…
Transeunte Transitaba, 10 años que sus pasos recorrían las mismas calles. Uno tras otro repetía diariamente el mismo recorrido, se había mecanizado al punto de contar los pasos… uno, dos,... cien,… trescientos… mil
Mujer durmiendo en un gallinero Esa noche todas sus muñecas quedaron esparcidas por el piso. La foto de su mamá, que guardaba bajo la almohada, salió disparada contra la pared, su padre no quería volver a verla, más bien a sentirla pues la oscuridad no dejaba verla, esa noche supo que su padre era un hombre y ella era mujer… desde esa noche no volvió a dormir sola.
ANIMA Tus lágrimas siguen reteniéndome sin dejar que mis pies puedan desprenderse de la tierra. Las telarañas envuelven las flores que dejaste el primer aniversario de mi partida. Las hormigas disfrutaron la vela con aroma a canela que encendiste para rezar mil Padrenuestros
Caminantes II Caminaban, él con un traje gris. Alto, dando pasos de “botas de siete leguas” ajeno, ensimismado irreverente, con su faz inmutable de máquina procesadora de dinero, se habían encontrado para hacer las compras para el colegio de su hijo. Ella se había arreglado con dedicación buscando la combinación perfecta el maquillaje, los accesorios, el color de sus labios, todo debía ser armonía, perfección la culminación de toda una semana, en que tenia la posibilidad de respirar otro aire, de tener una cita con su hombre.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Recado de Navidad de Gabriela Mistral

Para todos mis amigos desparramados por el mundo.. este fragmento de Gabriela Mistral, tan vigente hoy como en la noche de Navidad de 1948.


Según todas las aleluyas y las coplas populares, el Niño trajo en su boca un mensaje partido en dos: el del amor y el de la Paz , que son uno solo. El mensaje se confunde en el cuerpo del nacido, parece que el corría de su frente a su pies, caía de su mirar y saltaba de su ademán, quedaba escrito en las huellas que dejaba atrás y en su carne de la hora tercia él todavía rodaba por sus llagas. Pero aún voceado así, a cada Navidad aquello de “Mi paz os dejo, mi paz os doy” nos halla como el rebaño enloquecido y respondiéndole con el mote árabe de la “Guerra Santa” o con el de ¡Venganza cristianos!

El Nacimiento de Nuestro señor ocurre en una ciudad pequeña, pero no en una casa –que todos se la negaron-, sino en establo arrabalero. Así Cristo echa el primer respiro cerca de majadas y entre los animales. El escándalo que dan las viejas estampas es éste de un hato de bestias despertadas, el vaho de los belfos, y una pasar y repasar de ángeles en ancho relampagueo, y el coro de estos baja vertical como una presa soltada desde las alturas.
Aquella parturienta madre recibe las congratulaciones con la dignidad de la mejor reina judía, y el Niño suelta el llanto con más asombro que cualquier otro, de estar sobre el suelo, de haber rodado y caído de veras y de sentir esta costra dura y fea que mentamos tierra.
Este suceso disparato a lo divino no lo entienden mucho las ciudades; los rurales sí, y los vagabundos, en cuanto a gente habituada al milagro que brota del planeta o baja de los cielos, a lo más natural y a lo más sorprendente.
Yo creo, sin ningún sonrojo de vergüenza tonta, en que esta noche cruzan ángeles por encima de la bola empedernida que habitamos, y creo que en el aire y aguas hay alguna turbación que sienten niños y animales- nosotros ya no, por sordos y encallesidos y a lo menos desatentos.
Y sin embargo, este Cuerpecillo echado en establo, sin más pañal que la interperie, llegado y no recibido, con los animales en cuanto a hospedadores, nada tiene de sucedido fabuloso para los ojos nuestros.
En donde acaban las calles enfiestadas, y se calla y el tamborileo, y se corta la danza, existe un tendedero de desnuditos semejantes, puestos en cunas que no lo son, y rebosándose contra el pellejo del perro que los abriga, hambreados desde el vientre materno, mostrando su estropeo en el hueso y la carne y mirando con ojos opacos a su María y a su José que vienen por la pocilga oscura.
Eso de encarnar un Dios en tallo de sangre y aceptar con el vagido y el batir de la mano el aire y la Tierra y la infancia a medio pan y medio techo, este misterio que habla con palabra directa vale en cuanto a alegato eterno y quemante encargo sobre la infancia menesteroso y padecida.
Sin palabras, con su pura cinta de imágenes, el Pesebre de Belén nos encomienda a todos y a cada uno de los niños que duermen bajo ramas de palmeras o planchas abolladas de zinc, y también al raso, como las cabras y alimañas del monte. No es mera estampa de yeso ni tarjeta de Noel lo del niño que duerme a la escarcha y a la ventisca.
A lo largo del Pacífico, del Atlántico y del Caribe, yo me he visto entre dormir de ese modo al chiquitito indio, al mulato, al negro y al mestizo. Y pese a la geografía, aquellos pesebres criollos se me juntaron todos en torno de la cuna judía y de aquella madre de los albergues negados.
Pongámonos a cancelar la vieja deuda no pagada y crecida que ya nos abrasa la conciencia. Ella cuenta ya 1948 años, y nosotros, a causa del débito que Cristo cobra en vano, nos pareceremos a la mala fruta empedernida al sol y sin querer fundirse.
Allegarnos al Dios Niño sería buscar los pesebres nuestros de Codillera y selva adentro, por los caminos rurales y las playas no sospechadas, por todas partes de donde se escape un llanto chiquitito que es el mismo de aquella Medianoche y se oiga además el rezo de la María indígena, o muleta. Ella reza ahora mismo una oración heroica a lo divino, que está partida en el gajo de la Aleluya y el gajo de la pesadumbre, en el gozo de su alumbramiento y la humillación del ámbito desnudo.
Y el lugar donde ocurre lo que digo no es el arenal asiático ni el africano, que es la América nuestra de la abundancia botánica, del bosque maderero, del río amazónico y del sol más creador que conozcan los ojos humanos.

24 de diciembre de 1948

lunes, 19 de septiembre de 2011

viernes, 29 de julio de 2011

Invierno: Tiempo de siembra Oriana Mondaca

Paraíso

¿Qué es paraíso?

Paraíso
es el lugar
sagrado de los tesoros
de la infancia.


Detalles

Era el paraíso
cruzar la puerta
encontrarla con su pelo
asido
en una trenza
oliendo a primavera
en la mesa el pan nuestro
recién horneado
mientras afuera
la vida
seguía siendo
una mierda.

jueves, 7 de abril de 2011

Gabriela Mistral: ¡Felicidades!






Nació un 7 de abril de 1889 en la ciudad de Vicuña, Chile, su aporte a las letras es innegable, todavía hoy, en un nuevo siglo, sigue siendo una desconocida.
En este nuevo cumpleaños un recuerdo de la casa de tu niñez en Montegrande, Valle de Elqui.

sábado, 12 de febrero de 2011

Feria del libro de La Serena presentación de escritores






En la ciudad de La Serena se ha realizado con mucho éxito la Feria del libro de La Serena con múltiples actividades: presentación de libros, diálogos con escritores, presentación de ganadores en el Concurso Manuel Concha de la ilustre Municipalidad de La Serena. En algunas de estas actividades me correspondió participar... comparto con ustedes presentación del escritor Floridor Pérez y participación en la presentación de los ganadores del concurso, escritores emergentes y ya profesionales como Viviana Benz, Benito Cortés Chacana, Julían González, Patricia Ardiles, además de participar en una lectura de poesía de la agrupación "Albricias"...Agrupación de 7 mujeres muy potentes en su escritura...

jueves, 20 de enero de 2011

Virginia Vidal

Nació en Santiago de Chile (1932).
Novelista. Periodista, Registro Nacional Nº 717 del Colegio de Periodistas.
Directora de la Sociedad de Escritores de Chile por dos períodos; secretaria general, 1998-1999.
Consejera del Consejo de Monumentos Nacionales.
Miembro de la Sociedad de Amigos de Nikos Kazantzakis.
Miembro del Consejo Nacional del Libro y la Lectura 1998-1999.
Miembro del Círculo de Periodistas de Chile.
Miembro del Colegio de Periodistas de Chile.
Organizadora de la Biblioteca “Ester Matte” de la Sociedad de Escritores de Chile con el apoyo del Consejo Nacional del Libro y la Lectura.
Enseñó Castellano de la Universidad de Relaciones y Comercio Exterior de China, en Pekín y en la Universidad de Jan Comenio, de Bratislava.
De regreso a Chile en 1966, se incorporó al periodismo, en el diario “El Siglo” donde fundó la sección cotidiana “No sólo de pan...”, dedicada al hacer cultural.
Exonerada de la Universidad de Chile y del diario “El Siglo” después del 11.09.1973.
Trabajó en el programa “Semana Cultural” del Canal 9 de TV de la Universidad de Chile.
Encargada de prensa del Instituto de Arte Latinoamericano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile.
En 1976, salió al exilio. Vivió en Yugoslavia hasta 1978.
Miembro del consejo de redacción de la revista Araucaria. (1978-1990).
Trabajó en el programa Escucha Chile, de la Radio Moscú en 1979; luego fue su corresponsal desde Venezuela (1980-1987).
Crítica de literatura y arte en Venezuela en revista Elite y Diario de Caracas.
Cuando le quitaron la “L” del pasaporte, retornó a Chile en 1987.

Novelas
Oro, Veneno, Puñal. Brosquil Ediciones, 2002, Valencia, España.
Javiera Carrera Madre de la Patria
Editorial Sudamericana, Santiago, 2000.
Balmaceda Varón de una Sola Agua
Editorial Los Andes, Santiago 1991.
Cadáveres del Incendio Hermoso, Premio de Literatura de la Municipalidad de Santiago, 1991. Premio de Novela "María Luisa Bombal" de la Municipalidad de Viña del Mar 1989. Editorial Andrés Bello, 1990
Rumbo a Ítaca, 1987.
Cuentos publicados en:
Cuentos chilenos. Ediciones Siruela, Madrid, España, 2006.
Crímenes de Mujeres, Virginia Vidal y Ana Vásquez Bronfman: selección y prólogo. Publicado por Catalonia, Santiago, 2004. Cuentos de : Lucía Guerrra, Mónica Mansour, Cristina Norton, Elsa Osorio, Cristina Peri Rossi, Teresa Porzecanski, Laura Riesco, Mayra Santos-Febre, Ana María Shua, Luisa Valenzuela, Ana Vásquez Bronfman y Virginia Vidal: Hipatía ni perdón ni olvido.
Bizantino Nea Hellas N° 23. 2004, Revista del Centro de Estudios Griegos, Bizantinos y Neohelénicos “Fotios Malleros”, Universidad de Chile: Hipatía ni perdón ni olvido.
Cuentos en Dictadura, antología a cargo de Ramón Díaz E./Diego Muñoz. 2003
Pícaros y Atrevidas, 1994. Cuentos de: Walter Garib, Lucía Guerra, Jaime Hales, Héctor Tancredo Pinochet, Carolina Rivas y de Virginia Vidal: Alunamiento profundo.
Cuentos Chilenos, Editorial Kinkulen, Berlín, 1988: La última luna (primer finalista, concurso de cuentos del diario “El Nacional”, Caracas, Venezuela, 1982)

Las Mujeres del Cono Sur Escriben. Editorial Nordam, Buenos Aires-Estocolmo, 1984. Selección de Ana Vásquez, Ana Luisa Valdés y Ana M. Araujo, prólogo de Rubén Bareiro Saguier. De Virginia Vidal: La ruta de la sandía.

Crimes de Mulheres: selección y prólogo de Virginia Vidal y Ana Vásquez Bronfman. Ed. ASA, Lisboa, 2003. Cuentos: Lucía Guerrra, Rosa Lobato de Faria, Mónica Mansour, Cristina Norton, Elsa Osorio, Cristina Peri Rossi, Teresa Porzecanski, Laura Riesco. Ana María Shua, Virginia Vidal y Ana Vásquez Bronfman. Ediciones ASA, Porto / Lisboa, 2003.

What Is Secret. Stories By Chilean Women. Antología de Marjorie Agosin, narradoras chilenas.

White Pine Press. Fredonia. New York, 1996.

Muestra de Literatura Chilena "Juntémonos en Chile". Congreso Internacional de Escritores.SECH, agosto 1992, PRED. Cuento: La ruta de la sandía

Tegendraase Tango's edit. Het Wereldvenster, Amsterdam, 1989: antología holandesa de autoras argentinas (Liliana Heker, Marta Lynch, Silvina Ocampo, Syriola Poletti, Ana María Shúa, Marta Traba), chilenas (Isabel Allende, Ana Vásquez, Virginia Vidal, María Luisa Bombal) y uruguayas (Silvia Lago, Teresa Porzecanski, Cristina Peri Rossi, Armonía Somers, Ana Luisa Valdés) .

Nouvelles De Nos Exils. Neuf Latino-Américaines Ecrivent. Arcantère Editions, Paris, 1987.

Cultora del cuento breve o parvo relato;

La Flor Del Día-Trofeos de Lectura. Antólogos Raúl Brasca y Luis Chitarroni. Edic. del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Buenos Aires, 2007.

Revista La Pluma del Ganso N° 36, selección de micrónicas. México 2004.

Micrónicas y Chispas, minificciones publicadas en Asedios a una nueva categoría textual: el microrrelato. III Congreso Internacional de Minificción 2004, editores Andrés Cáceres Milnes y Eddie Morales Piña, Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, y la Universidad de Oregon (EEUU), 2004

Escritos Disconformes Nuevos Modelos de Lectura, de Francisca Noguerol Jiménez: Aquílafuente. Universidad de Salamanca, 2004

L’Immaginazione N° 198. Milano, 05.2003. Storie dalla sponda sotile. Narrativa cilena contemporanea.

Imagen N° 100, 11-12.1993, revista dirigida por Salvador Garmendia: Micrónicas de fin de siglo.

Ensayos y crónicas:

Coloquio del oro y el moro: conversaciones con Armando Uribe. Catalonia, Santiago, 2006.

Hormiga pinta caballos. Delia del Carril y su tiempo. Editorial RIL, Santiago 2006.

Ensayos en revistas y libros:

Misterio del rapto de Europa y los angustiados: proemio a la Antología poética Caminos de la Palabra -El rapto de Europa, de la Fundación Max Aub 2004

Ágora, Murcia, España; Atlantica, Lisboa, Portugal. Literastur, revista de literatura en lenguas ibéricas, Gijón, España, 2004.

Ensayos:

Neruda Memoria Crepitante, Valencia, España 2003.
Agua Viva. Gabriela Mistral y la Juventud, Texidó, Santiago,1994.

América de a Caballo, La Noria, Santiago,1992
Testimonios de Francisco Coloane, Editorial Universitaria, Santiago, 1991.
Entretien Avec Francisco Coloane. Ed. Terre de Brume, Francia, 2004.

Emancipación de la Mujer
Colección "Nosotros, los Chilenos", Edit. Quimantú, Santiago, 1972

domingo, 9 de enero de 2011

Concurso de Cuentos de la Macro Zona Norte de Chile



Distinción por el Cuento: "El transeunte" Concurso organizado por la Universidad Católica del Norte de Antofagasta.

El tiempo pasa...

Muchas actividades en el último periodo del año:

Universidad Católica del Norte de Coquimbo, Café literario junto al Grupo Albricias.
Lectura de poesía en la Iglesia Santa Inés, junto a Alicia Mondaca y Harry Vergara.





El ti